Microelementos en la fertilización y manejo del cultivo

por Nicolás Hurta do Serrato

La historia de los cereales, especialmente el trigo, y la civilización humana, estado muy relacionado. Por tal motivo es el cultivo más antiguo por el hombre en inmensas extensiones y en grandes cantidades.

El trigo es una planta anual de crecimiento invierno primaveral, que tiene una gran diversidad genética, puede crecer y reproducir en ambientes muy diferentes entre sí. De hecho, su cultivo se extiende a muchas partes del mundo, quizás sea una especie que tiene un amplio rango de adaptación y su gran consumo en muchos países. Tan es así, que en la actualidad ocupa el primer lugar entre los cuatro cereales de mayor producción mundial: trigo, arroz, maíz y cebada.

La necesidad de producir el trigo es una estrategia extraordinaria para la autosuficiencia económica de todos los países. Esta es la base de las industrias panadera y formadora de piensos; es un alimento energético y aporta vitaminas a los organismos humanos y animales. También se puede usar como modelo experimental para el estudio de la relación planta-ambiente. Habla al hombre por siglos, lo que hace que se considere uno de los cultivos más que el hombre tiene como fuente de alimentación.

En los últimos años, el contenido de los alimentos del grano, el trigo y sus componentes, el objeto del estudio, el conocimiento, la fuente, la seguridad y la superioridad de los cereales.

Los trigos evolucionaron en dos grandes complejos germoplásmicos: los trigos de hábito invernal y los de hábito primaveral; un tercer complejo más pequeño hijo los trigos facultativos. Los términos trigo de invierno y trigo primaveral tienen un significado más amplio que en el ciclo de crecimiento, durante el cual se verifica el cultivo. Los hábitats invernales se siembran en otoño; usualmente, las plántulas emergen y amacollan antes del invierno, entonces pasan por un tiempo de inactividad durante el período de frío. Las plantas se reanudaron en su crecimiento rápido en la primavera y en el verano después de un período total de nueve meses.

El crecimiento activo de las variedades de trigo de invierno coincide con la disponibilidad favorable de la humedad en las áreas durante el otoño y la primavera. Aún más, los trigos de invierno tienen un crecimiento antes de la llegada de los vientos calientes y los secos del verano, que son características del clima de las regiones continentales.

En contraste, los trigos de primavera tienen un ciclo de crecimiento continuo de tres a seis meses; Sin un período de inactividad, puede sobrevivir a bajas temperaturas. En las regiones donde se presenta el invierno severo, estos trigos se siembran en primavera después de la última helada. En otras áreas, con clima mediterráneo, siembra en otoño y crece durante el invierno con temperaturas moderadas. Los trigos facultativos son intermedios en lo que se refiere a la edad mayor al frío de los siglos de invierno y primavera. Sin embargo, son diferentes a los trigos de invierno, y que no requieren de la vernalización para florecer semillas.

Se estima en un 40% del área mundial con trigos invernales y produce el 50% del grano. Los trigos de hábito primaveral se estima que ocupan el 57% del área triguera y los facultativos no más del 3% del área. La mayoría de los trigos sembrados en los países en desarrollo son el hábito primaveral. Sin embargo, Turquía y China son grandes productores del trigo de invierno. En China, Turquía, Argelia, Irán, Afganistán, Argentina y Chile se cultivan docentes docentes, pero en superficies relativamente pequeñas. En el caso de que los clientes tienen climas más fríos, predominan los trigos de hábito invernal.

Con el advenimiento de la revolución verde es una gran cantidad de cambios en la arquitectura de la planta, en la cantidad y en la calidad de los insumos, así como en los distintos componentes de la tecnología de producción como la estrategia para mejorar su productividad.

 

Necesidades nutricionales del cultivo.

Los nutrientes representan factores de producción fundamentales para todos los cultivos. Es frecuente que, como ocurre con otros factores de producción, como el agua, etc., se encuentran en cantidades suficientes en el suelo para alcanzar el nivel de producción. La exigencia de los beneficios, los resultados de las etapas de desarrollo y el objetivo de la producción, la relación con la relación costo / beneficio de esta técnica y la recomendación del productor que no se trata de corregirlos. Para que el trigo pueda crecer y desarrollarse es necesario tener en cuenta la presencia de 15 elementos químicos esenciales.

Entre ellos, las necesidades nutricionales de diversos cereales. Esto se debe a su requerimiento, entre 15 y 30 kg de Mg / ha y por la baja incidencia de este nutriente en el rendimiento. No obstante, el Mg puede llegar a una constitución en un factor limitante, la situación se ha manifestado en algunas regiones de Europa en los últimos años.

El magnesio es parte de la molécula de clorofila, siendo esencial en el proceso de fotosíntesis para la producción de carbohidratos, teniendo en cuenta la gran influencia en el peso del grano y responsable del color verde de la planta. Dos factores que influyen en la nutrición con magnesio a nivel de potasio y temperatura del suelo. Estos últimos autores demuestran que la medida de la dosis de potasio aumenta, la absorción de magnesio así como el efecto antagónico de absorción K-Mg. De este modo, en los suelos con bajo contenido de magnesio se puede inducir una deficiencia de este nutriente por aplicaciones de potasio. Por otro lado, las bajas temperaturas del suelo en la zona radicular han disminuido en la absorción de magnesio.

La nutrición del cultivo interactúa con otros factores de producción. La mejor nutrición del cultivo resulta en una mayor eficiencia del uso del agua en general el factor más importante en la producción de trigo. La respuesta a la fertilización, la misma disponibilidad de nutrientes, depende del potencial de rendimiento de la variedad y la adaptación a las condiciones edafo-climáticas del sitio. Los cultivos con mejor nutrición son más tolerantes o menos afectados por enfermedades foliares ne crotróficas.

 

La interacción entre los nutrientes genera una mejor eficiencia en el uso de los mismos. Las principales funciones del cloro (Cl) en las plantas son como contraposición al transporte de catéteres, soluto osmótico, activador de enzimas y cofactor en la oxidación del agua en la fotosíntesis. Las aplicaciones de los resultados en la depresión de enfermedades como pietín, royas y manchas foliares, entre otras. Sin embargo, las respuestas no siempre se relacionan con una mayor tolerancia a enfermedades.

De la misma manera, los síntomas de deficiencia, generalmente caracterizados por manchas foliares, no pueden ser visibles en las condiciones de respuesta a la aplicación.

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