Macroelementos importantes para una alta productividad

Por Rodrigo Reyna Salinas

 

Debido a la creciente demanda de frutas y hortalizas orgánicas en el mercado, los pequeños productores se esfuerzan por obtener una producción variable y rentable utilizando todos los recursos que poseen en sus fincas. Maximizar los rendimientos en la producción de la fresa es un objetivo que puede ser satisfecho cuidando el aspecto nutricional de las plantas en desarrollo.

De la misma manera, la fresa es un cultivo que requiere una cantidad de agua suficiente, en fin, bien repartidos a lo largo del cultivo. El agua utilizada no tiene los niveles de venta superiores a 0.8 mmhos.cm. La fresa es una planta precoz de alta producción, cuyo fruto es de exquisito sabor y alto valor nutricional, muy buscada en los mercados.

La planta posee un sistema radicular fasciculado constituido por raíces y raicillas. Las primeras hacen el papel de soporte, las secundarias tienen la función de absorber los nutrientes y almacenar los materiales o las de las reservas. Las raicillas sufren un proceso de renovación fisiológica, aunque influenciado por factores ambientales, patógenos de suelo, etc. que rompen el equilibrio.

La profundidad del sistema radicular es muy variable, entre otros factores, del tipo de suelo y la presencia de patógenos en el mismo. No sobrepasan los 40 cm, encontrándose la mayor parte (90%) en los primeros 25 cm.

Como el cultivo, la fresa es exigente en la materia orgánica, lo que es conveniente usar este material para el desarrollo de las enfermedades; Ellos han sido enterrados durante las labores de preparación del suelo. En caso de cultivo en suelos excesivamente calizos, es recomendable un soporte adicional a la turba de la naturaleza ácida por razón de unos 2kg / m2, que se mezclará en la capa superficial del suelo.Desde el punto de vista biológico, el suelo puede presentar peligrosidad para el cultivo por la presencia de hongos patógenos, nematodos parásitos, .caros, insectos y solos.

Es por eso que se recomienda la desinfección previa de la plantación del fresal. Esto puede hacerse con la aplicación directa al suelo de un agente biocida de naturaleza física o química, con el fin de eliminar el total de los agentes negativos antes mencionados.

Una vez que la superficie esté nivelada, se realizará el levantamiento de las manos, las medidas, los pies en la base de 80 cm, la altura de la altura de 60 cm, la altura de 30 cm, y los pasillos entre las camas de 50 cm. . La impermeabilidad del material evita la evaporación del agua del suelo lo que convierte en un buen regulador hídrico y economizador de agua. El sistema contribuye a aumentar la precocidad de la cosecha y la temperatura. Lo fundamental es que permite obtener frutos limpios y evita el ataque de las hormigas al mismo tiempo que el gasto de la deshierba. Una vez construidas las camas se coloca la cinta de riego en el medio del mismo (con goteros cada 10 cm.).

 

Riego y provisión de nutrientes

Para la empresa se debe aplicar un fertilizante completo, luego para el mantenimiento se aplica un fertilizante rico en nitrógeno que ayuda al buen desarrollo vegetal, para la floración y la maduración se aplica el contenido que contiene el nivel de fósforo y potasio, es una planta susceptibles a la deficiencia de boro, es bueno aplicar este adicionando a los otros productos cuando se empiece a presentar problemas de deficiencia.

En el riego se puede realizar la siguiente forma de fertilización (sugerencia):

Hasta el inicio de la floración, se ofrece las siguientes cantidades de abono.

  • 0,25 g / m2 de nitrógeno (N).
  • 0.20 g / m2 de anhídrido fosfórico (P2O5). 0,15 g / m2 de óxido de potasa (K2O).
  • 0,10 g / m2 de óxido de magnesio (MgO), en caso necesario.

Al comienzo de la floración, cada tercer riego se abona con una mezcla de 15 g / m2 de sulfato amónico y 10 g / m2 de sulfato potásico, o bien, con 15 g / m2 de nitrato potásico, añadiendo en cada una de estas aplicaciones 5 cc / m2 de ácido fosfórico. De este modo, las aplicaciones de NPK tienen las siguientes:

  • 20 g / m2 de nitrógeno (N).
  • 10 g / m2 de anhídrido fosfórico (P2O5). 15 g / m2 de óxido de potasa (K2O).

En caso de escasez de magnesio en el suelo, aplicar una vez por semana 0,10 g / m2 de óxido de magnesio (MgO).

Orgánicamente se puede aplicar fertilizantes que están acorde a las exigencias del cultivo en las respectivas etapas.

A la siembra es bueno realizar aplicaciones de fertilizantes completos como el humus de lombriz que es un fertilizante muy rico en macro y micro nutrientes.

 

Papel de los nutrientes más importantes

Nitrógeno

En la fresa, el nitrógeno es necesario para la síntesis de la clorofila y, como parte de la molécula de clorofila, tiene un papel en el proceso de fotosíntesis. La falta de nitrógeno y clorofila significa que el cultivo no utiliza la luz del sol como fuente de energía para llevar a cabo funciones esenciales como la absorción de nutrientes. El nitrógeno es también un componente de las vitaminas y sistemas de energía de la planta.

Las plantas de fresa deficientes de nitrógeno, tienden a atrofiarse, crecen lentamente y producen menos hijuelos, presentan menor cantidad de hojas de madurez prematura.

 

Fósforo

La presencia del fósforo es imprescindible en las plantas y que participa activamente en todos los procesos de desarrollo, crecimiento y multiplicación. Los efectos más notables que se atribuyen al fósforo hijo:

  • Estimular un desarrollo precoz de la raíz y el crecimiento de la planta
  • El desarrollo rápido y vigoroso de las plantas jóvenes
  • Aumentar la resistencia de las plantas ante las condiciones desfavorables
  • Acelerar la floración y la fructificación (interesante para quienes quieran multiplicarlas por reproducción sexual).

 

La fresa de cultivo intensivo es la que actualmente se comercializa más y que ayuda con los invernaderos es posible enviar un mercado de fruta todo el año

 

Los signos más característicos y generales de una deficiencia de fósforo son los siguientes:

  • Retraso en el desarrollo y la maduración.
  • Las hojas adquieren un color verde oscuro y, en ocasiones, pueden llegar a aparecer un tono púrpura en diferentes partes de las hojas, en el tallo y en las ramas.

Potasio

El potasio, cumple funciones trascendentes en la fisiología de las plantas. Actúa a nivel del proceso de fotosíntesis, en la síntesis de proteínas, activación de enzimas claves para varias funciones bioquímicas, etc. Asimismo, una buena nutrición aumenta la resistencia a las condiciones adversas como sequías o presencia de enfermedades.

Las deficiencias de K también pueden afectar la calidad de los productos cosechados. Las síntomas de deficiencia se presentan como clorosis (y en casos severos de carencia, necrosis) en los genes y puntas de las hojas. Debido a la movilidad de este nutriente dentro de la planta, es común que las síntomas se evidencien sobre todo en las hojas más viejas.

 

Azufre

El azufre, componente de proteínas y enzimas. Interviene en procesos de formación de la clorofila. Interviene en la correcta fructificación. La deficiencia se puede confundir con la deficiencia de nitrógeno, produciendo un retraso en el crecimiento de la planta.

En las hojas se produce una falta de coloración verde en toda la hoja con una tendencia gradual a una coloración bronceada con secado de las puntas. (Los síntomas se  aprecian primero en las hojas adultas).

 

Calcio

El calcio, está permanentemente almacenado en el organismo vegetal. Sirve de elemento constitutivo en la formación de los tejidos leñosos y de las raíces. Las plantas padecen falta de calcio en los suelos, muchas veces saturados de agua y poco sueltos en este caso, que tienen sus raíces en el agua y los eliminan.

El exceso de calcio impide que se absorba bien el fósforo, el hierro, el magnesio y otros elementos. Tanto el exceso como la falta de calcio se manifiestan de la misma manera la clorosis.

 

Magnesio

El magnesio, es esencial para la formación de clorofila. Las reservas de magnesio contienen en el suelo un montón.

Por lo general, la falta de magnesio aparece cuando hay un exceso de calcio en el suelo que impide que las plantas absorban bien el magnesio y se vean en sus hojas caracterizadas por la clorosis. El magnesio presenta una importancia capital para la formación de frutas y semillas, las semillas maduras de acuerdo incluso tres veces más magnesio que calcio.

 

Hierro

El hierro, es indispensable para la formación de clorofila y en otros procesos vitales elaborados para las plantas, las cantidades necesarias para las plantas son tan pequeñas que las reservas naturales son suficientes. La falta de hierro ocasiona una escasa formación de clorofila provocando el aspecto pálido en ellas. La carencia de hierro puede provocarse por grandes cantidades de calcio en el suelo, se puede realizar una aportación de hierro con una solución de vitriolo verde al 1%.

 

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