Inicio Revista deRiego La jícama se consume como una fruta refrescante en la época calurosa.

La jícama se consume como una fruta refrescante en la época calurosa.

por Redacción

La jícama (Pachyrhizus spp.) es una planta herbácea de la familia Fabaceae cuyo uso principal es el consumo de la raíz tuberosa como hortaliza fresca. La jícama es originaria de México y América Central donde se encuentra ampliamente distribuida, fue cultivada por la mayoría de las civilizaciones prehispánicas de México. El nombre de la jícama es derivado de la palabra náhuatl «Xicamatl» que significa «raíz acuosa de ombligo».

En México el cultivo de jícama se lleva a cabo en varios estados de la República Mexicana, principalmente en Michoacán, Morelos, Nayarit, Veracruz, Puebla y Guerrero. Aunque, actualmente la jícama se encuentra distribuida en los trópicos de todo el mundo en donde ha tenido éxito. En México se le encuentra abundantemente en los mercados y es una especie de importancia comercial, debido a su alto consumo local así como por sus exportaciones a Estados Unidos.

La jícama es una especie con gran potencial, el cultivo se presenta como una alternativa que ofrece grandes ventajas. El alto potencial productivo y su bajo costo de producción hacen que sea un cultivo aceptable para pequeños agricultores en los países en vías de desarrollo y un producto barato para los consumidores locales. El bajo impacto negativo sobre el medio ambiente debido al limitado uso de fertilizantes y pesticidas, su capacidad para fijar nitrógeno atmosférico, más la incorporación de los residuos de cosecha, hacen de la jícama el cultivo ideal para la agricultura orgánica moderna.

La jícama (Pachyrhyzus erosus), las indicaciones sobre el origen de esta planta, cultivada desde varios siglos en México y Centro América, no es clara. Aparentemente la confusión se debe a la presencia de dos especies una americana, que se encuentra en las Antillas y Centro América, y la otra filipina.

La jícama o yacón es una raíz de origen andino, que ha permanecido oculta del mercado urbano por casi 500 años. El primer registro escrito sobre el yacón data de 1615, cuando el cronista mestizo Guamán Poma de Ayala lo incluyó en una lista de 55 cultivos nativos de los Andes. 1653 el sacerdote y cronista español Bernabé Cobo se refirió a la jícama como “una fruta agradable que se consume fresca, que mejora su sabor si se expone al sol y dura muchos días después de ser cosechada, sin malograrse, el área de distribución natural de la especie es México y Centro América. Las indicaciones sobre el origen de esta planta no son claras, aparentemente la confusión proviene de la presencia de dos especies, una en América (Pachyrrhyzus tuberosus), que se encuentra en las Antillas y Centro América, y la otra filipina (Pachyrrhyzus angulatus).

Los primeros exploradores españoles y portugueses la introdujeron en algunas regiones de Latinoamérica y a muchas islas del Pacífico, a Filipinas fue llevada por medio de los españoles que cada año viajaban de Acapulco a Manila, de esta forma se extendió a Asia y Oceanía, por lo que algunos autores creen que su origen es de Filipinas.

Los aztecas sembraban dos variedades de jícama una de tierra y una de agua; la jícama de agua contiene más del 80% de agua, es dulce y se la consume cruda, a veces solo con sal y limón, también en postres y ensaladas. En el año de 1934, Herrera y Yacovleff investigadores, descubrieron raíces de jícama en las cavernas de la cultura Paracas, donde había raíces envueltas en las telas de las momias, además de cerámicas pintadas con su cultivo, como prueba de su consumo. En América se la cultiva en México y partes de Centro y Suramérica, es muy sembrada en el Salvador y en los estados de Guanajuato y Morelos, en cambio en Guatemala, Honduras, Nicaragua y Costa Rica su cultivo es limitado. En Brasil es cultivada por algunas tribus amazónicas. En los Estados Unidos está presente en la Florida, aunque han existido intentos de cultivarlas en otros estados.

Este tubérculo es una planta trepadora que tiene un tallo que llega a medir hasta 6 metros, la raíz es comestible con un sabor ligeramente dulce y agradable, es de origen amazónico, domesticado desde épocas precolombinas.

Muchos productos en nuestro país pasan desapercibidos, debido a la falta de conocimiento, por estar en peligro de extinción o porque no los producen. La jícama es un ejemplo de esto, debido a que su consumo es muy limitado y poco conocido. La jícama es una planta que por lo general mide de 1.5 a 3 metros de altura. Sus tallos son anuales y se secan al final de la floración son en forma de cilindros sub angulares y huecos en la madurez, con algunas ramas. Las hojas trifolioladas, son delgadas y de color verde pálido y varían en tamaño, su característica primordial son las distintas formas de los foliolos. El foliolo central es normalmente oval con el ápice agudo, sin embargo existen variaciones debido a la presencia de dientes o lobos que en algunos casos forman foliolos con recortes muy profundos e irregulares. Las flores pueden alcanzar hasta 50 cm de largo, las flores en grupo ya sean de 2 a 5 racimos se abre sucesivamente de abajo hacia arriba, las vainas aplanadas y de extremos redondeados miden de 7 a 14 cm de largo por 1.5 a 2 cm de ancho, las semillas contienen sustancias toxicas que son usadas normalmente como insecticidas.

Las raíces generalmente son de diferente forma y tamaño, las más comunes tienen forma de trompo, con las base más o menos plana y el ápice obtuso y llegan a medir desde 5 hasta 20 cm de ancho, a medida que envejecen y pierden humedad se vuelven irregulares.

La jícama se cultiva en suelos arenosos livianos, ricos y con abundante agua, muy a menudo crece en las regiones tropicales, esta especie de planta se siembra por semillas, las cuales son propagadas a una densidad de 45 a 50kg/ha-1, las semillas son espaciadas de 30 a 40 cm entre plantas y de 60 a 75cm entre hileras.

Para que la planta se desarrolle de manera óptima debe ser podada varias veces y remover sus racimos florales desde el momento que aparecen, con esto se logra raíces más grandes y dulces.

Después de la siembra las raíces maduran entre los 6 y 8 meses. En las zonas secas las raíces pueden ser olvidadas en el suelo y sacarlas cuando sea necesario.

Esta planta puede ser cultivada todo el año, sin embargo es recomendable que se siembre entre los meses de septiembre y octubre, por el clima, normalmente la jícama se cultiva sola, sim embargo puede ser asociado con maíz o maicillo, frijol arbustivo y tomate, sin que ambos cultivos se afecten por la presencia del otro.

Esta planta se desarrolla en temperaturas de 15-25° C, aunque su follaje puede tolerar altas temperaturas sin que sufra algún daño, además puede desarrollarse desde los 3600 msnm, sin embargo se obtiene una mejor producción de raíces en altitudes medias, entre 1500-2000 msnm.

Este cultivo necesita de buena cantidad de agua, aunque puede sobrevivir a largos periodos de sequía, pero esto afecta su productividad, el riego excesivo afecta las raíces, lo que daña la calidad externa y puede provocar pudriciones en el almacenamiento.

Su madurez es entre los 6 y 10 meses, pero esto depende mucho de la zona donde se la cultive, por lo general la cosecha suele adelantarse en las zonas bajas. Sin embargo, los agricultores sugieren que el momento ideal para cosechar es cuando la tierra se ha rajado y la planta tiene un color amarillento. Las raíces de la jícama deben retirarse con mucho cuidado, debido a su fragilidad, luego se las debe separar de su tallo principal, esto se lo realiza de manera escalonada, este fruto puede permanecer fresca por unos 8 días sin un adecuado almacenamiento, al contrario del campo donde puede durar muchas semanas más, conservando su sabor.

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