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Alcanzando el punto ideal de cosecha

por Redacción

El cultivo del repollo es una de las hortalizas que tiene demanda durante todo el año. Su siembra se desarrolla en dos fases; la primera es la elaboración y preparación de semilleros y la siguiente fase es el trasplante.

El repollo, Brassica oleraciae L., se reproduce por semilla, recurriéndose por regla general a semillero, bajo esta técnica, la producción de plántulas se ha innovado, y el tiempo de semillero varía entre treinta y cincuenta días, haciéndola más eficiente, ya que se tienen plantas sanas, uniformes y con mejor enraizamiento. Las plantas se adaptan muy bien al trasplante, ya sea bajo el sistema de surcos, las plántulas están listas para trasplante cuando han logrado desarrollar cuatro hojas verdaderas, transcurriendo entre los 22 a 28 días después de la siembra; con 50 g., de buena semilla con un 75% de germinación se pueden producir unas 5000 plantas. El tiempo necesario para obtener plántulas de tamaño adecuado para su trasplante es de 4-6 semanas. Cabe mencionar que la desinfección del sustrato es muy importante como la prevención de plagas y enfermedades.

En general el repollo se puede sembrar de diversas densidades sin embargo el más utilizado es en surcos de 0.6 a 1.5 m de ancho con distancias entre plantas de 0.30 a 0.60 m, todo esto dependerá del tipo de cultivar y la región de la siembra. La buena producción de plántulas se asegurará mediante riego regular y previniendo enfermedades fungosas, un buen balance nutricional, la eliminación de malas hierbas, pequeños aporques, las debidas medidas de protección vegetal, condiciones climáticas adecuadas personal capacitado entre otros factores. La cosecha se lleva a cabo entre los 65 y 115 días después del trasplante, se deben cortar las cabezas que estén firmes, compactas, y que presenten el color característico de la variedad (verde, rojo, o de color típico de la variedad), y con una buena apariencia. El punto ideal de cosecha se basa en la presión que ha de ser ejercida para compactar la cabeza. Una cabeza que sea compacta y firme podrá ser comprimida levemente con la presión ejercida con la mano. Una cabeza muy floja o suelta significa que le falta tiempo para cosecha, y una cabeza muy firme o dura significa que está en el punto óptimo para cosecharla.

El repollo se cultiva para aprovechar las hojas que conforman la cabeza, pueden consumirse en estado fresco, cocinada y en curtido

El repollo pertenece a la familia cruciferae a dos variedades botánicas de Brassica oleracea L., que son Brassica oleracea var. capitata D. C., en los que se engloban los repollos de hoja lisa y Brassica oleracea var. bullata D.C., que se incluyen los repollos de hojas rizadas. Son plantas bianuales, con raíz pivotante provista de abundantes raicillas laterales, tallos erguidos ramificados que adquieren una cierta consistencia leñosa, hojas de color verde glauco o rojizas, de bordes ligeramente aserrados, forma ovalada y en el caso de los repollos de Milán, ásperas al tacto y aspecto rizado, las flores son amarillas y agrupadas en racimos. El fruto es una silicua y las semillas son redondeadas, pesando un gramo 350- 400 semillas, su capacidad germinativa media es de cuatro años.

El cultivo del repollo se adapta a ambientes húmedos, siendo sensibles a la sequía. En términos generales vegetan óptimamente con temperaturas diurnas de 13-18° C y nocturnas de 10-12° C, variedades de invierno pueden resistir hasta -10° C, mientras que las variedades de recolección primaveral-estival vegetan en buenas condiciones bajo un régimen de temperaturas altas de 18 a 20° C. En la floración prematura intervienen, de una parte, el genotipo de las variedades y de otro lado diversos factores ambientales como la temperatura, lluvias, humedad atmosférica. La temperatura óptima de germinación se sitúa en 29° C, estando comprendido el intervalo térmico en el que puede germinar, entre 4.5 y 38° C.

La cabeza del repollo corresponde a un tallo que sostiene gran número de hojas no desplegadas, descansando una sobre otra y que forman un conjunto más o menos apretado, que encierra la yema terminal y las hojas más jóvenes. El repollo se caracteriza por poseer una gran cantidad de ramificaciones radicales muy finas, con muchos pelos absorbentes, lo que favorece su capacidad de absorción. La planta produce centenas de flores en racimos; la corola es amarillenta y pétalos ovalados, mide 0.01 m., cuando se encuentran abiertas. De naturaleza hermafrodita pero de polinización cruzada, realizándose ésta a través del viento e insectos.

Inicio y progreso de las etapas fenológicas

En repollo, la primera etapa ocurre entre los ocho y diez días; inicia con la germinación de la semilla y termina cuando la plántula tiene entre cuatro y cinco hojas verdaderas corresponden al momento del trasplante. La segunda etapa inicia desde el establecimiento de la planta al trasplante hasta que ésta tiene de seis a ocho hojas. El área foliar se incrementa rápidamente al igual que el sistema radical y el tallo de la planta. La tercera etapa llamada de preformación de cabeza, la planta continúa produciendo hojas de pecíolos alargados y limbos extendidos, finaliza cuando la planta tiene aproximadamente doce hojas.

La cuarta etapa se caracteriza por la producción de hojas sin pecíolo, que se superponen formando una bola (cabeza o pella), estas crecen rápidamente, permitiendo el desarrollo de más hojas suculentas hasta que la cabeza alcanza el tamaño propicio de cada cultivar. Al final de esta etapa, las hojas han formado una bola compacta que al tacto se siente firme y dura.

En clima tropical la planta tiene un ciclo de tres meses, por lo general no florece. Para el caso de este cultivo el primer ciclo de su vida corresponde a la fase vegetativa, representado por el desarrollo de raíces, hojas y tallos. Esta fase es la más importante para los productores y el único que se cumple de forma natural y tiene cuatro fases

Formas silvestres de repollo pueden ser encontradas en lugares como Dinamarca y Grecia, siempre en zonas litorales y costeras. Fue conocido por los egipcios desde 2500 a.C. y posteriormente cultivado por los griegos. Los repollos poseen un cierto contenido en glucosinolatos, lo que en determinadas circunstancias y elevados consumos, provocan problemas en la salud humana. Se consume en fresco y en procesados. El repollo es importante por el aporte de vitaminas y minerales a la dieta humana, el que es atacado por insectos como, el gusano del repollo (Artogeia rapae L.), el gusano medidor de la col (Trichoplusia ni), mariposa de la col (Leptophobia aripa Boisduval); mariposa blanca de las crucíferas (Pieris brassicae L.), palomilla dorso de diamante (Plutella xylostella L.), gusano del brote del repollo (Hellulla phidilealis Walk.), áfido de la col (Brevicoryne brassicae L.).

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