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Producción de arándano exitosa con el sistema de riego adecuado

por Redacción

La selección y la gestión de sistemas de riego es de suma importancia en el arándano. Tanto un déficit como un exceso de agua tienen un efecto depresivo sobre el crecimiento de las plantas. El déficit de agua no permite que la planta alcance su rendimiento potencial, la sensibilidad a los déficits hídricos dependerá de su estado fenológico. Por otro lado, el exceso de agua puede favorecer el desarrollo de ciertas enfermedades.

La distribución del agua dentro del suelo tiene un efecto importante en la producción de arándanos, de modo que el riego es un factor para considerar dentro del manejo del cultivo, principalmente por el sistema radicular superficial de esta especie. Por ende, la cantidad agua necesaria está determinada en su mayoría por su disposición radicular ya que estás, son superficiales, con poca profundidad sensibles a la falta o el exceso de agua en el suelo. Por lo cual es recomendable realizar diversos análisis químicos al agua para determinar la calidad de esta.  Estudios recientes, muestran incrementos de hasta el 43% en el rendimiento de arándano, con la aplicación de riego. Se deduce que el manejo del potencial agua del suelo es importante para lograr altas tasas de crecimiento, siendo 10 cb, el potencial aconsejado para el mismo. La mayor demanda de agua ocurre previo a la cosecha con evapotranspiraciones reales de 19 L planta-1 para cultivos regados por goteo. La determinación del coeficiente de cultivo (kc) es fundamental en el manejo del riego. El coeficiente de cultivo (kc) para cultivos de un año es de 0.2; también se cita un kc 0.97 para riego por goteo en arándanos de tres años.

El sistemas de riego más utilizado por la mayoría de los productores de arándano es el localizado, dado que permite mantener un control y un nivel adecuado de humedad requeridos por la planta en los primeros 20 cm del suelo donde se encuentran en su mayoría las raíces. Debe considerarse que los requerimientos hídricos dependen de factores ambientales como el clima, el viento, tipo de suelo, entre otras. En suelos arenosos donde se encuentre una plantación de arándano se debe aumentar la frecuencia pero disminuyendo la duración de riego, caso contrario ocurre cuando el suelo es franco, los cuales tienen más retención de humedad, generando que su intensidad y duración de riego pueda ser menor. El fruto del arándano está determinado en gran parte por la humedad, ya que su tamaño depende del porcentaje de esta. Las necesidades de agua se deben manejar de acuerdo con la fisiología del cultivo, ya que en la época de maduración del fruto su necesidad hídrica es más alta, seguida de cuando la planta se encuentra en formación de yemas y flor para el siguiente ciclo.

El arándano se caracteriza por tener un sistema radicular bastante fibroso con desarrollo superficial, alcanzando aproximadamente de 60 a 70 cm de profundidad, es por esto que las aplicaciones se deben realizar con el objetivo de mantener en buen porcentaje de humedad en los primeros 25-30 cm del suelo, ya que es donde se encuentra el mayor porcentaje de raíces. Los arándanos actualmente son regados por micro aspersión, goteo, y aspersión. Estudios han demostrado que el rendimiento y la calidad del arándano se ha demostrado que el mejor método por goteo ya que se elevan los términos de producción y calidad del fruto. Este tipo de riego localizado, el cual permite una frecuencia alta, brindando consigo la posibilidad de conjuntamente realizar fertirrigación. Este se recomienda ya que los caudales necesarios no son de alto porcentaje.

Factores que determinan el método más adecuado en arándano

Para que el riego sea eficiente es importante saber la cantidad de agua que se debe aplicar al cultivo, por ende si este está establecido bajo condiciones climáticas expuestas es indispensable conocerlas, sin obviar el estado del cultivo. Para este valor son necesarios valores como la evapotranspiración del cultivo, el consumo de cada una de las plantas, el factor de cobertura, y el tiempo de riego. Los factores más importantes se enumeran a continuación.

Disponibilidad de agua. Debe estar disponible de manera suficiente para suplir las necesidades hídricas del cultivo, esto se determina gracias a la demanda que se necesite.

Tipo de suelo. Es importante conocer la textura del suelo, ya que este determina la distribución, capacidad de infiltración y la zona donde se encuentran las raíces.

Topografía del terreno. Este se determina ya que el sistema de riego puede cambiar si la topografía en donde está establecido el cultivo es plano o en pendiente, utilizando para este último emisores auto compensados.

Crece la demanda de arándano fresco

Año tras año el cultivo de arándano se ha posicionado como una de las frutas con mayor demanda en el mundo, cada vez marca tendencias más altas en consumo gracias a los beneficios que brinda para la salud. Muestra en conjunto, un incremento significativo en fresco, alcanzando aproximadamente un consumo per cápita de 1.1 libras, creciendo cerca de un 50% desde el 2008 hasta la fecha, generando un aumento cerca de 450 a 650 toneladas de producción de arándano en los Estados unidos. Su comercio ha sido tan significativo que en los últimos años las estadísticas presentadas muestran un alza en la producción. El género al que pertenecen los arándanos incluye alrededor de 400 especies de Vaccinium, estos se caracterizan por crecer de forma silvestre en su mayoría en zonas frías; Es por esto que es originaria del norte de América de donde hacen parte las tan llamadas moras, o berries en el idioma inglés. Este fruto se identifica por ser plantas arbustivas, con buen contenido de jugo en su pulpa y sabor agridulce; de forma esférica con una medida aproximada de 0.6 a 1.6 cm de diámetro, sus colores son determinados por la variedad manejada.

El arándano es nativo del hemisferio norte, perteneciente a la familia de las Ericaceas y del género Vaccinium. Es por esto por lo que posiciona a Norteamérica como uno de los principales consumidores y proveedores del mundo. Su producción oscila alrededor de 276.000 toneladas, en donde 156,000 son utilizadas para el consumo en fresco (56.52%) y aproximadamente 120,000 destinadas a productos procesados (43.47%) (FAOSTAT). Estados unidos consume en promedio Kg de arándano al año (per cápita), lo que nos brinda una visión positiva para alcanzar mercados de exportación.

Eficiencia del uso del agua

La eficiencia intrínseca del uso del agua es una importante característica de la productividad de un ecosistema vegetal, al relacionar la tasa de asimilación de CO2 con la tasa de evapotranspiración. El aumento en la eficiencia intrínseca del uso del agua depende de un aumento en la concentración de CO2, independiente de los distintos niveles de humedad en que se encuentren las plantas. Estudios previos indican que la eficiencia intrínseca del uso del agua es mayor en cultivos de cobertura completa en condiciones de riego. Las condiciones climáticas de una determinada localidad afectan la eficiencia intrínseca del uso del agua de los ecosistemas vegetales por su efecto en la tasa de evapotranspiración. La eficiencia del uso del agua puede ser mayor en días con abundante nubosidad debido a una menor radiación solar hacia la superficie, menor temperatura de las hojas, y menor déficit de presión de vapor (DPV), que reduce la tasa de evapotranspiración. En el riego por goteo subsuperficial se aplican bajos volúmenes de agua con alta frecuencia, con el propósito de mantener el contenido de humedad en el suelo en un nivel que permita un crecimiento óptimo de la planta; el sistema consiste en una serie de tuberías, principales y secundarias, que conducen el agua hasta llegar a la planta mediante mangueras colocadas en hileras, a una profundidad promedio de 20 a 40 cm. El agua llega a las raíces en forma subsuperficial, de manera que se evitan las pérdidas directas por la evaporación de la superficie del suelo, al mantener un régimen de humedad más alto y uniforme en la zona de mayor actividad radicular, se reduce la evaporación de la superficie del suelo y se incrementa la tasa de transpiración, mejorando la apertura de los estomas y la actividad fotosintética, lo que resulta en una mayor eficiencia intrínseca del uso del agua. El empleo de esta técnica es una alternativa favorable en las regiones semiáridas ya que se mejora la eficiencia en el uso del agua.

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