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Procesos fisiológicos y productivos óptimos en pimiento

por Redacción

Janet Fuentes Dávalos

En la producción comercial de pimiento morrón, es en condiciones de agricultura protegida donde logran obtenerse las mejores características para el mercado: cosechas precoces que aprovechan al máximo la radiación solar y el ambiente controlado y beneficioso del invernadero.

La producción de pimiento morrón, Capsicum annuum L., en invernadero es de gran importancia tanto para el mercado nacional como el de exportación desde hace ya algunos años atrás. Las plantas de pimiento morrón cultivadas en invernadero muestran crecimiento indeterminado y ramificación de sus tallos, por lo que el tallo principal se divide en dos o más ramas. Cada una desarrolla una a tres hojas, se ramifica de nuevo, y este crecimiento se repite sucesivamente; en cada ramificación se forma un fruto. La temperatura y la humedad son las variables meteorológicas de mayor importancia para la planta. La luminosidad influye en el fotoperiodo, es decir, en la reacción e influencia que tiene la duración del día sobre las plantas, principalmente sobre el momento de la floración y en el crecimiento; y aunque al pimiento no le afecta tanto como a la berenjena y al melón, cuando la luminosidad es escasa durante los meses de otoño-invierno, tiene influencia no sólo en el crecimiento de la planta sino en la floración, en la reducción de la fecundación por deficiencia en la viabilidad del polen, en la caída de flores, alargando los entrenudos y ocasionando tallos delgados que se tronchan fácilmente, en la coloración del fruto verde y en el color rojo o amarillo durante la maduración.

La planta en condiciones de falta de luz que suele ser causada por excesivo sombreo en invernaderos con plástico muy viejo o sucio, tiende al ahilamiento con alargamiento de los entrenudos, sobre todo en los primeros estadios vegetativos con aborto de flores, frutos huecos y manchas en los frutos maduros. Al objeto de optimizar la presencia de la luz una de las formas más utilizadas es la de un marco y la disposición de las plantas para que reciban la máxima radiación. Los niveles altos y continuos de luminosidad contribuyen a la reducción del crecimiento de las hojas, siendo imprescindible el sombreo del invernadero. Sin embargo, en ocasiones, la falta de luz provoca la caída de las flores y el aborto de los frutos. El desarrollo de las plantas dependientes de la luz es un proceso complejo que involucra la acción combinada de algunos sistemas fotorreceptores como el fitocromo, el cual es responsable de la detección de la radiación en el rango rojo (R) y rojo-lejano (FR) pero también es sensible al azul y a la luz UV. La luz azul-UV-A es absorbida por el criptocromo, en tanto que se conoce muy poco de los receptores especializados de la luz UV-A y UV-B.

Luminosidad y vientos, principales factores para determinar la orientación del invernadero

Dentro de la planeación y diseño de invernaderos para cultivo de pimiento, cuatro son las variantes que deben tenerse en cuenta: temperatura, humedad, concentración de anhídrido carbónico y luminosidad.

El ciclo de esta hortaliza se desarrolla con frecuencia en periodos fríos con lo cual la orientación del invernadero en construcciones a dos aguas, en sentido norte-sur homogeneiza mejor la radiación en su interior, mientras que la orientación este-oeste es la que proporciona mayor luminosidad y es adecuada para comarcas de inviernos suaves, característico de la costa mediterránea. Sin embargo, en primavera, con la mayor altura del sol, la orientación norte-sur proporciona por las mañanas mayor cantidad de luz a las bandas expuestas al este y menor cantidad de luminosidad al mediodía que es durante las horas que se producen las máximas temperaturas.

Los valores indicados a continuación son orientativos, debiendo de tener en cuenta, también, su relación con el resto de las variables climáticas. Asimismo debe considerarse que tanto la temperatura del suelo y la del ambiente tienen gran incidencia en los procesos de germinación, floración, fecundación y maduración del fruto. Aunque el pimiento no es muy exigente en cuanto al fotoperiodo no cabe duda de que los días largos de gran luminosidad favorece la fructificación, pero es importante vigilar las altas temperaturas y los excesos de humedad.

Vientos

Deben tenerse en cuenta la dirección de los vientos dominantes de la zona, orientando el invernadero para que su menor superficie haga frente a estos vientos, sobre todo si hay peligro de causar daño y afectar a la seguridad de la estructura. Esta orientación presenta el inconveniente de una peor ventilación. En zonas donde los vientos constantes son de velocidad moderada y no afectan a la estructura ni al cultivo la construcción puede realizarse, de tal forma, que la mayor superficie lateral esté orientada frente a dichos vientos, al objeto de mejorar la ventilación y reducir los posibles ataques de enfermedades.

Luminosidad

Es un factor importante a tener en cuenta si se quieren conseguir frutos precoces. Para ello, la mejor orientación es Este-Oeste, aunque la distribución de las plantas, en el interior del invernadero, puede hacerse para que reciban la máxima luz, dependiendo de la época de cultivo. Sin embargo, y aunque el pimiento es exigente en luminosidad, durante el engrosamiento de los frutos el exceso de luz produce golpes de Sol y decoloración de los frutos. La orientación de la cubierta del invernadero influye no sólo en la cantidad de radiación interceptada, sino también en la difusión uniforme dentro del invernadero.

Control de factores limitantes para la producción

Se ha señalado que uno de los factores limitantes más relevante de la actividad productiva hortícola es el clima, y entre los más impactantes para la producción hortícola se encuentran la falta de radiación solar, la temperatura insuficiente o excesiva y el exceso o falta de humedad. Por ejemplo, en condiciones de baja luminosidad, los entrenudos de los tallos del pimiento se alargan excesivamente quedando muy débiles como para soportar una producción óptima, lo que disminuye el número de flores y estas son débiles, y se ve afectada la cantidad y la calidad de la cosecha. El invernadero es un recinto cerrado con una estructura de madera, de metal u otro material, recubierta de materiales trasparentes, cristal, plástico o malla que proporciona a las plantas condiciones ambientales idóneas que no dispone al aire libre

La horticultura protegida es por lo tanto una alternativa eficiente para los productores dado que permite satisfacer los compromisos de muchos mercados al hacer posible enfrentar los rigores del cambio climático y sus efectos. Entre los beneficios de la producción de pimiento dentro de invernaderos, pueden controlarse manualmente diversas variables ambientales como la temperatura, la humedad relativa y la luminosidad, así como facilitar las operaciones agronómicas como el tutorado, la poda, los sustratos, riegos, aplicación de fertilizantes y el control de enfermedades, plagas.

El ambiente interior del invernadero proporciona a las plantas y al productor:

  • Protección contra condiciones climáticas adversas
  • Obtención de productos fuera de época
  • Precocidad en la formación de los frutos
  • Incremento de la calidad y de las producciones con respecto al aíre libre, por las mejoras técnicas empleadas, variedades híbridas de más calidad y más productivas.
  • Aplicación simultánea de agua y fertilizantes, y, en ocasiones, de fitosanitarios
  • Realización de prácticas culturales durante todo el ciclo vegetativo.

Condiciones requeridas para que un invernadero sea eficiente

Hablando de la estructura en general, el plástico de cubierta no debe impedir la luminosidad y debe ser colocado a suficiente altura para el crecimiento de las plantas. En cuanto a su colocación, es recomendable elegir áreas alejadas de caminos polvorientos y zonas industriales.

El suelo debe estar nivelado, ser fértil y contar con buen drenaje, sin riesgo de encharcamiento. Debe haber disponibilidad de agua con la calidad suficiente y durante todo el proceso productivo. Conviene igualmente contar con un sistema de riego que permita una fertirrigación eficiente. Por otra parte, no hay que olvidar la influencia de las cubiertas de plástico de los invernaderos contra el calentamiento del suelo y, como consecuencia, en la disminución de su temperatura media y, por lo tanto, en el cambio climático.

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